
Por Juan Bragassi H.
Uno de los primeros antecedentes, de lo que conocemos como la Generación de 1910 o Generación Centenario, lo proporciona un polémico discurso de corte nacionalista dado por Enrique Mac Iver en 1900, donde se hacía una ácida crítica al estado de cosas con motivo del inicio de los preparativos de las festividades del primer centenario de nuestra independencia nacional. En ese discurso se hace denuncia la crisis moral que se da en Chile, en cuanto al deterioro del sentimiento de unidad nacional, manifestado en el empeoramiento en las formas de convivencia y entendimiento, proveniente de un creciente materialismo e individualismo, proveniente fundamentalmente de las clases dirigentes, justificando el resentimiento de las masas, frente a su indiferencia respecto al problema denominado como “la cuestión social”, coincidiendo así en algunos aspectos con la visión desencantada que también manifestaba a través de variados escritos de diversos autores, como los provenientes de Luis Emilio Recabarren y Moisés Cange (Alejandro Venegas).
En lo político: El sistema parlamentarista, no contribuyó efectivamente a solucionar los problemas que motivaron la crisis y violenta caída del modelo predecesor presidencialista, más aun, el sistema parlamentarista bastante “sui generis” creó nuevos vicios.
Desconfianza en la instituciones del Estado; escepticismo en la honestidad, representatividad y capacidad de gestión de los sectores gobernantes; cuestionamiento del sistema electoral así como del modelo económico imperante.
En lo social: Surgimiento de lo que será denominado como “la clase media”, cuya raíz se encuentra en los hijos de funcionarios de la administración pública, creada en época portaleana. Ella fue gestora de iniciativas, tales como: las mutuales, sindicatos y federaciones de trabajadores, asociaciones de estudiantes algunas de ellas inicialmente, con una fuerte influencia anarquista como los fue en el campo de la creación literaria la “Colonia Tolstoyana”. Así también se constata la creación de nuevas agrupaciones políticas que viene a romper con la monopólica presencia de conservadores y liberales, como lo son: el Partido Radical, el Partido Obrero Socialista – que en 1912 pasará a llamarse Partido Comunista - y el Partido Nacionalista de Chile (1914), último de una corta duración y que estuvo integrado por una pléyade de entonces jóvenes intelectuales, que alcanzarán con el paso de los años un gran renombre como es el caso del economista Guillermo Subercaseaux.
Cultural: Con distintas connotaciones, se explora sobre los orígenes y conformación de la identidad nacional, su expresión material neo darwinista (“raza”), tesis vigente por esa época, iniciada por el médico Nicolás Palacios perteneciente a la generación del 98`e inmaterial (“El Alma de la Raza”), idiosincrásica ( “El Ser Nacional”) de la cual se destaca ya hacia 1920 “Chile y los Chilenos” del político Ricardo Donoso y su fusión (“ La Chilenidad”), expresada en la figura del roto o el mestizo, concepto que se expresará en Chile, en distintos estudios fundamentalmente a partir de la década del los años 30s y que se entrelazará con la corriente criollista
Desarrollo de la generación centenario en la cultura nacional
Novela: Aparición a inicios de 1900, de una corriente literaria, heredera del naturalismo de fines del siglo XIX, llamada “Criollismo”.
El término “criollismo” fue dado por el escritor Augusto D´Halmar, para adscribir a las creaciones literarias, donde se toma como tema principal el paisaje y la vida campesina, ahondando con el tiempo en escenarios más variados y en temáticas que destacarán las virtudes y defectos de nuestra idiosincrasia y la cuestión social: Guillermo Labarca “Mirando el Océano”; Baldomero Lillo “Sub terra”; Luis Orrego Luco “Casa Grande”; Mariano Latorre “ Zurzulita”; Joaquín Edwards Bello “El Roto”; Eduardo barrios “El Hermano Asno”; Fernando Santiván “La Hechizada ”; Federico Gana “Días de Campo”.
Ensayo: Surgen una serie de ensayos, que abordan el difícil tema de la formación del “ser nacional”, sus distintas expresiones (espirituales y materiales) y problemáticas en la realidad local, regional, continental y universal, siendo algunos de ellos: “Raza Chilena” Nicolás Palacios; “Sinceridad: Chile Intimo de1910” Alejandro Venegas (Moisés Cange); “Chile Contemporáneo” Luis Orrego luco; “La Fronda Aristocrática ” Alberto Edwards; “El Papel Moneda” Guillermo Subercaseaux; “Chile y los Chilenos” Alberto Cabero; “Nuestra Inferioridad Económica” Francisco Antonio Encina; “La Conquista de Chile en el Siglo XX” Tancredo Pinochet Lebrum; “La Eterna Crisis Chilena” Carlos Keller; “Chuquicamata Estado Yankee” Ricardo Latcham; Nacionalismo Continental” Joaquín E. Bello.
Poesía: Se vislumbra en este período, una el desarrollo de una temática similar a lo vivido en la novela “Criollista”, ampliándose más allá del acostumbrado romanticismo a la descripción de escenarios costumbristas, urbanos, una primigenia preocupación de la realidad social, etc. Manteniendo su intimismo y experimentando en nuevas formas de expresión dentro de este lenguaje.
Algunos representantes destacados son: Julio Vicuña Cifuentes, Francisco Contreras, Diego Duble Urrutia, Carlos Pezoa Véliz, Max Jara, Carlos Mondaca, Manuel Magallanes Moure, etc.
Música: El 18 de julio de 1909, se forma en la ciudad de Santiago, la Sociedad de Folclor de Chile, agrupación que fue presidida por Rodolfo Lenz y tuvo como integrantes a destacadas personalidades, tales como: Don Benjamín Vicuña Mackenna (su primer director), Antonio Orrego y Ricardo Latcham.
La sociedad de folclor, dedicó su labor a la recolección, atesoramiento y estudios de las diversas manifestaciones de las tradiciones y la cultura popular nacional.
La sociedad de folclor, dedicó su labor a la recolección, atesoramiento y estudios de las diversas manifestaciones de las tradiciones y la cultura popular nacional.
Pintura: Precedidos por figuras tales como el Maestro Juan Francisco González, Alberto Valenzuela Puelma, Pedro Lira y el retratista de acontecimientos históricos nacionales Pedro Subercaseaux, surge en 1913, una nueva generación de pintores nacionales, formados en la Academia de Bellas Artes, a cargo del hispano Fernando Álvarez de Sotomayor.
Se destaca en de esa colectividad generacional, el rescate del paisaje chileno (natural, rural y urbano), la representación de costumbres, la recuperación del aporte de la pintura hispánica (Goya y Velásquez), en fusión con las vanguardia impresionista (Monet) y un primigenio cubismo (Cézanne) que será reflejado más adelante por la generación del 28 o el grupo “Mont parnasse”.
Alguno de sus representantes son: Arturo Gordon, Alfredo Lobos, Elmina Moisan, Alberto Valenzuela Llanos, Pedro Luna, Exequiel Plaza, Pablo Bushard, Agustín Abarca, Enrique Lobos, Guillermo Vergara.
Cine: La historia del primigenio cine chileno, comienza en 1902, donde se registra un ejercicio general del bomberos, exhibido en la sala odeón de la ciudad de Valparaíso y en 1920 una de las primeras películas animadas realizada por Alfredo Serey, personalidad que es más conocida por ser uno de los iniciadores de la homeopatía en Chile, así también cabe mencionar Arturo Larraín Lecaros quien trajo al país un equipo de filmación y proyección, filmando en 1910, lo que podríamos considerar el primer noticiario chileno. A Lecaros también le corresponderá ser el primero en instalar un laboratorio de producción y desarrollar en Chile, una película largometraje con argumento, la que fue basada en la vida de nuestro prócer independentista Manuel Rodríguez. Esto se llevó a cabo muchos años antes que la reconocida producción de Pedro Sienna "El Húsar de la Muerte", de 1925.
También se sabe que el político e intelectual Alberto Edwards desarrolló algunos proyectos fílmicos, así como en la zona de la pampa, llegando a contabilizarse una producción de 78 filmes desde 1910 a 1931, los cuales desaparecieron tras un voraz incendio ocurrido en el archivo de Chile Films en 1991, de esa época, la más conocida es la película muda de Pedro Sienna “El Húsar de la Muerte ” de 1925.
Arquitectura: Fundamentalmente es de esta época el estilo neoclásico e imperio, de influencia de arquitectos y artesanos franceses, traídos por el Estado de Chile y compatriotas adinerados para realizar construcciones de altura y jardines integrados, que fueron inauguradas en el marco de las celebraciones del centenario de nuestra independencia nacional.
Son de esa época, el emblemático palacio donde se aloja el museo nacional de bellas artes, la construcción donde está ubicada la estación central de Santiago, el arco británico de la ciudad de Valparaíso, el palacio Carrasco de Viña del Mar.
Aporte de los franceses, fueron el uso en la construcción del hierro, el cemento, los sistemas antisísmico y el perfeccionamiento del sistema de construcción en adobe.
En la educación: Se realizó la actualización de de la escuela de artes y oficios de manos de Tancredo Pinochet Lebrum y se promovió la aplicación del sistema básico de instrucción primaria obligatoria (cobertura), que complementó la reforma realizada a partir de 1905 en el ámbito del currículum, proceso donde se destacó la figura del Historiador y político Francisco Antonio Encina.
Trascendencia de esta Generación: la contribución en el ámbito cultural de la generación del 1900, conocida también como “Centenario”, es el de haber ayudado a renovar el desarrollo de la cultura y la política nacional, estableciendo un nexo con nuestro pasado étnico e hispánico, el cual fue el fermento de la elevación de la figura del roto o el mestizo como ciudadano ideal y futuro protagonista de la historia, en consideración a sus variadas expresiones; y de acuerdo a su realidad local , regional , continental y universal.
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